El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha subrayado la relevancia de las empresas de certificación en el fortalecimiento de lo que él denomina la "cultura de la calidad industrial". Durante un evento reciente, Hereu destacó que estas entidades de evaluación de la conformidad no solo son esenciales para garantizar estándares elevados, sino que también juegan un papel crucial en los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE).
Según el ministro, el sector de la certificación se presenta como una pieza clave dentro del entramado industrial español. En su intervención, enfatizó que estas organizaciones contribuyen significativamente a mejorar la competitividad y sostenibilidad del tejido productivo nacional.
Un sector estratégico para el futuro
Hereu argumentó que las empresas certificadoras son fundamentales para asegurar la confianza tanto de los consumidores como de los mercados internacionales. Al establecer estándares claros y verificables, estas entidades ayudan a elevar el nivel de calidad de los productos y servicios ofrecidos en España.
Además, el ministro hizo hincapié en que la colaboración entre el sector público y privado es esencial para potenciar este ámbito. La inversión en formación y recursos para las entidades de certificación será clave para avanzar hacia un modelo industrial más robusto y competitivo.
Compromiso con la calidad
La declaración del ministro se produce en un contexto donde la calidad industrial se ha convertido en un factor determinante para el desarrollo económico sostenible. La apuesta por una cultura orientada hacia la excelencia no solo beneficiará a las empresas, sino también al conjunto de la sociedad.
Con estas iniciativas, el gobierno busca posicionar a España como un referente en calidad industrial a nivel global, asegurando así un futuro próspero para todos los sectores involucrados.