La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha presentado la campaña «Ni una más. Ni una menos» en conmemoración del 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Esta iniciativa busca visibilizar y condenar la violencia de género, enfatizando la importancia del entorno en el proceso de denuncia y generando un rechazo social hacia los agresores.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha dado a conocer la campaña institucional «Ni una más. Ni una menos», en un evento que contó con la presencia de la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez. Esta iniciativa se lanza en el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y tiene como objetivo visibilizar y condenar la violencia de género perpetrada por parejas o exparejas.
La campaña busca resaltar la importancia de los entornos sociales en el proceso de denuncia y generar un rechazo contundente hacia los agresores. En este sentido, Redondo enfatizó que «la vergüenza debe cambiar de bando», subrayando que es responsabilidad colectiva señalar y condenar esta problemática.
Durante su intervención, Ana Redondo afirmó que en casos de violencia de género solo hay un culpable: el maltratador. La ministra insistió en que estos individuos deben ser condenados tanto judicialmente como socialmente. Además, destacó que los agresores no son figuras monstruosas, sino hombres comunes capaces de enamorar a sus víctimas mientras ocultan una espiral creciente de violencia y control.
La campaña utiliza imágenes impactantes para despertar conciencias y retratar el ciclo completo de la violencia machista. A través de estas representaciones visuales, se pretende crear un diálogo sobre esta grave cuestión social.
«Ni una más. Ni una menos» también transmite un mensaje esperanzador, señalando que es posible salir del círculo de la violencia de género. La ministra hizo hincapié en el papel crucial que juegan los entornos familiares y sociales en ayudar a las víctimas a recuperar sus vidas. «Es fundamental mantener siempre la puerta abierta para que las víctimas no sientan vergüenza ni culpa al buscar ayuda», afirmó Redondo.
Finalmente, Ana Redondo destacó los avances logrados desde la implementación hace 20 años de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Esta legislación fue pionera en Europa al sacar este problema del ámbito privado y presentarlo como un desafío estructural que afecta a toda la sociedad.
El objetivo de la campaña es visibilizar y condenar la violencia de género ejercida por parejas o exparejas, creando conciencia sobre la importancia de que toda la sociedad señale y condene este tipo de violencia.
Se enfatiza que en la violencia de género hay un único culpable: el maltratador, quien debe ser condenado tanto judicial como socialmente.
La campaña destaca la importancia de los entornos para ayudar a las víctimas a buscar ayuda y recuperar sus vidas, promoviendo un cambio en la percepción social hacia los agresores.
La campaña utiliza imágenes directas que muestran el ciclo completo de la violencia machista con el fin de generar un impacto visual que despierte conciencias.
Ana Redondo menciona que se ha avanzado desde hace 20 años con la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que ha ayudado a visibilizar este problema como uno estructural en toda la sociedad.